Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas

Se ha publicado la nueva Ley 8/2013 de Rehablitacion, Regneración y Renovación Urbanas. A continuación incluimos algunos de sus aspectos principales.

Título I

  • Dado que se exige que la certificación energética se adjunte cuando una vivienda se ponga en venta o en alquiler, en aras de una mayor transparencia del mercado, una mayor información para los propietarios y un menor coste en su emisión, se busca la doble racionalidad y sinergia que supone incluirla en el informe de evaluación del edificio.

Título II

  • La Ley amplía las facultades reconocidas a las comunidades de vecinos, agrupaciones de propietarios y cooperativas de viviendas, para actuar en el mercado inmobiliario con plena capacidad jurídica para todas las operaciones, incluidas las crediticias.

 

Financiación para la rehabilitación más accesible , contemplando desde la explotación conjunta del inmueble o partes del mismo, a los siguientes tipos de contratos o colaboración: cesión, permuta, arrendamiento, consorcios o sociedades de capital mixto.Las disposiciones finales regulan otros aspectos de la Ley de indudable relevancia; con la Ley de Suelo, de Propiedad Horizontal, de Ordenación de la Edificación y el Código Técnico de la Edificación.

Se vinculará el Código Técnico de la Edificación, de manera específica, a las intervenciones que se realicen en los edificios existentes.

Modificación de la la Ley de Suelo, en primer lugar, se completa la regulación del deber legal de conservación. Un segundo nivel, en el que el deber de conservación incluye los trabajos y obras necesarios para adaptar y actualizar progresivamente las edificaciones, en particular las instalaciones, a las normas legales que les vayan siendo explícitamente exigibles en cada momento. Aunque se deja claro que no se trata de aplicar con carácter retroactivo la normativa. Y un tercer nivel, en el que se define con mayor precisión y se perfila más específicamente, el carácter de las obras adicionales incluidas dentro del propio deber de conservación.

Otro objetivo que persigue la reforma del texto refundido de la Ley de Suelo es el de eliminar las cargas urbanísticas injustificadas que existen en relación con los suelos ya urbanizados y que impiden llevar a la práctica las actuaciones reguladas por esta Ley

Por lo que respecta a las actuaciones de transformación urbanística, se introducen modificaciones tendentes a adecuar sus actuales parámetros a la realidad del medio urbano y de las actuaciones que se producen, tanto sobre el patrimonio edificado, como sobre los propios tejidos urbanos.

La disposición final decimoctava remite a un posterior desarrollo reglamentario, la determinación de las cualificaciones que se requerirán para suscribir los Informes de Evaluación de Edificios que regula esta Ley.